Asesoramos y gestionamos procesos de Propiedad Horizontal para edificaciones con dos o más unidades independientes, habilitando su individualización legal.
La Propiedad Horizontal es un régimen de propiedad aplicable a inmuebles con dos o más unidades independientes. Se encuentra regulado por la Ley de Propiedad Horizontal y su Reglamento, con el objetivo de ordenar la convivencia y administración en edificaciones que, por su dinámica, requieren reglas claras para propietarios y copropietarios. Estructuramos la documentación técnica y el cuadro de alícuotas, diferenciando áreas privadas y comunales según la normativa vigente.
Se entiende como una modalidad de propiedad inmobiliaria en la que coexisten bienes de dominio privado o uso exclusivo y bienes comunes de uso compartido dentro de un mismo inmueble. Este régimen reconoce los derechos individuales sobre cada unidad, pero también establece deberes comunitarios, como el pago de expensas, la participación en la administración y las responsabilidades derivadas del uso y conservación de las áreas comunes.
La declaratoria de propiedad horizontal permite que las edificaciones con dos o más unidades independientes —viviendas, oficinas, comercios u otros usos— puedan enajenarse de forma individual. El cuadro de alícuotas determina específicamente la participación proporcional de cada unidad sobre el total de las áreas privadas individualizables; en cambio, a las áreas comunales no se les asignan alícuotas, debiendo detallarse su superficie y destino de manera expresa.
Formulario de solicitud / petición de declaratoria de Propiedad Horizontal.
Escritura del inmueble inscrita en el R.P. y Certificado de Gravámenes.
Documento de identidad del solicitante, nombramiento P.J. o poder.
Ubicación, linderos y datos prediales/catastrales.
Informe de Regulación Metropolitana (IRM) o Línea de Fábrica.
Licencia o permiso de edificación y/o recepción final de obra.
Regulaciones de uso de suelo, zonificación y densidad.
Juego de planos arquitectónicos aprobados.
Juego de planos estructurales.
Juego de planos de instalaciones e ingenierías.
Cuadros de áreas (privadas y comunales), linderos internos y alícuotas.
Memoria descriptiva del inmueble.
Estudios de suelo y/o estabilidad estructural.
Informes de factibilidad o certificaciones de servicios básicos.